191011 Kunstwissenschaft

Kunstwissenschaft: La ciencia del arte

Por Alan Cabrera

En las últimas décadas del siglo XIX apareció una serie de trabajos que mostraron, de una forma aislada, ciertas manifestaciones especiales del arte, cuyos autores los separaron de la estética en general, denominándola “ciencia del arte” (kunstwissenschaft).

Esta ciencia del arte, se puede encontrar en uno de los antecedentes más remotos de la filosofía griega; la “Poética” de Aristóteles; y posteriormente en obras como el “Laocoonte” de Gotthold Lessing (poeta y pensador alemán, considerado como el escritor más importante de la Ilustración), el cual apuntala una teoría estética moderna que originó la actual hiperdemocratización del arte; o las investigaciones de Johan Winckelmann, en las que se teoriza la belleza como única finalidad en el arte.

Más aunado a nuestra época, esta dirección ha sido representada por historiadores de arte como Heinrich Wölffin, Gottfried Semper, Alois Rieg y Wilhelm Worringer.

191015 KunstEstos estudios fueron realizados, a diferencia de la estética psicológica y subjetiva, a partir de un análisis de la obra de arte en su peculiaridad concreta, mostrando así una dirección objetiva. Se estudia, en este caso, separadamente la pintura, la música, la literatura, etc., aun si se limitara a determinada época o estilo (arte griego, gótico, barroco, etc.). Es por eso que justamente se le llama “ciencia del arte», ya que por la particularidad de su objetivo, de sus métodos y principios explicativos, no pretende dar un valor a la obra como una estética general.

En el campo de la filosofía, el descubrimiento de la nueva esfera de los valores tiene también gran resonancia para la estética, pues en algunas de sus direcciones, se dedica exclusivamente a examinar con determinación los valores del arte , siendo afín a algunas de las actividades que se han hecho con otros ámbitos ontológicos, como la ética.

No se puede negar que cada una de estas tendencias ha representado un valor muy alto para la estética, pues de esta forma puede disponer de un análisis como nunca antes. Quizá este es el más grande rompecabezas de la estética: cosechar, interpretar y ordenar de una forma sistemática, la amplia gama de documentos que le encierran en un halo atestado de insaciables conjeturas. De ahí que se desaten los métodos más comunes que utiliza:

El metafísico especulativo; que partiendo de un concepto filosófico mundado, se incluye en éste, el arte como un engrane del mismo sistema, considerando siempre la conexión de lo bello con entidades abstractas como lo verdadero y lo bueno.

El método trascendental de Kant; donde, desde una consciencia artística, se indaga en las condiciones que hacen posible el arte, al igual que los fundamentos de la validez de que los juzgan y las normas estéticas.

El método empírico de Fechner, que hace de la estética una ciencia positiva de carácter psicológico y con cualidades subjetivas.

La ciencia del arte, que estudia las manifestaciones concretas de la obra de arte, averiguando su esencia particular.

El gran problema para poder definir el concepto de arte, radica en la infinidad de formas históricas que apenas parecen tener la minúscula afinidad entre sí, pues estas formas de arte cambian con las épocas, las culturas, los lugares; en un mismo lugar y mismo espacio, se modifican con cada individuo.

Los valores artísticos sufren cambios bastante radicales, a veces en cortos intervalos, pero siempre parecen estar encadenados a la arbitrariedad más mezquina, que es la moda.

Artículo realizado por Alan Cabrera para la revista Ontology Time N2 p.8